LOS MILITONTOS

Por Pablo Reyes de elmilitonto.com.ar  -

 

 

En los 90 parecían una raza extintas pero con la llegada del nuevo milenio, las profundas crisis económicas y sociales y los cambios en la política los hicieron resurgir con mucha más fuerza desde 2003 en una de las mejores cosas que generó la era K: El retorno de la política como tema en todos lados. Hoy hay cientos de miles de chicos y chicas, hombres y mujeres, viejos y viejas que participan en diferentes grados la vida ciudadana. Esos son los militantes, elemento fundamental e irremplazable de la vida política y desarrollo cívico en nuestro país.

Los hay de todos los colores, de todos los partidos, de todas las edades, todas las franjas sociales. Algunos más expuestos, otros más públicos. Algunos que te muestran sus banderas antes que sus nombres, otros que nunca te la van a blanquear. Están los que se caminan todo el barrio hablando con los vecinos, los que aparecen sólo en elecciones, los que están sólo en acciones de organismos oficiales o los que se esconden detrás del teclado de una computadora.

Que son entonces estos personajes de accionar tan amplio? Yo definiría al militante como aquella persona convencida de una causa determinada y trabaja o acciona de una determinada manera para extender influencias sobre su idea. Un militante también puede ser aquella persona que obre de tal manera que su entorno tenga una mejor calidad de vida de manera desinteresada o con un fin político.

Hasta ahí todo bárbaro, todo tranquilo y hermoso. Pero qué pasa cuando los medios de comunicación se concentran en denostar a un sector particular de todo este campo? Parte del público acepta este discurso y así nacieron Los Militontos. Qué son los militontos? Básicamente es un término inventado por sectores anti kirchneristas para definir a los militantes kirchneristas de una manera peyorativa, claro está.

¿Pero por qué tanto rechazo? La saña está direccionada especialmente contra un sector determinado, habiendo seguramente centenares de otros sectores con los que esa gente tampoco comparten ideas, pero los militontos son los K, los peores de todos, los más feos, los más sucios. Ese rechazo tiene varios orígenes: que están todos pagos, que roban todo, que son violentos, que actúan de infiltrados en cada cosa que haya, que son asesinos en potencia, que son el brazo armado del Gobierno, y tantísimas otras cosas sin ahínco en la realidad. Casos aislados no representan nunca a la integridad de un sector.

La jugada es clásica, medir con diferente vara todo. Si lo hace alguien es normal, un hecho aislado, si de casualidad esa persona que hace eso mismo está en una organización K, es un criminal, un hijo de puta que merece la muerte. Si le dan espacios de decisión a un joven, que lindo! Pero si ese joven es de La Cámpora, es un peligro para la democracia y para el futuro del país ¿En qué quedamos entonces? ¿Qué es lo bueno y qué es lo malo? ¿Qué defendemos y qué atacamos? Quizás dependa sólo de la remera que lleves puesta.

En respuestas a todas esas deformidades que tanta gente se toma tan en serio es que nace este espacio. Somos los militontos, los boluditos, los asesinos, los ladrones los que le vamos a responder cada una de esas acusaciones y cosas que se dicen de nosotros.